DÍA MUNDIAL DE LA RADIO

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Paki García Velasco Sánchez

Como cada 13 de febrero y desde el año 2012, venimos celebrando el Dia Mundial de la Radio, decir que esta fecha fue elegida por la UNESCO para hacerla coincidir con el día en que se creó “Radio Naciones Unidas” por aquel 1946.

La idea de fundar una jornada dedicada a este medio, nació del presidente de la Academia Española de la Radio, Jorge Álvarez, quién en 2008, decidió solicitar a la UNESCO la creación de este día.

La radio es considerada el medio de comunicación más activo, participativo y diverso que existe, y sin lugar a dudas, ha marcado un antes y un después en el mundo de las comunicaciones.

Aclarar que, aunque haya quedado para la historia que el inventor de la radio fue GuillermoMarconi, realmente fue Nikola Tesla, quien en el año 1895 inventó un sistema para transmitir mensajes de voz sin hilos.

La primera emisora de radio en España fue Radio Ibérica, que, a mediados de 1924, inició emisiones desde Madrid con una programación diaria, aunque, eso sí, no disponía de licencia gubernamental para la radiodifusión.

Decir que aquí en Daimiel, tenemos la suerte de contar con una magnífica emisora repleta de excelentes programas, y con muy buenos y buenas profesionales que hacen nuestro día a día más ameno y entretenido.

Y después de esta pequeña introducción, quiero hacer un recorrido por lo que ha supuesto en mí vida y durante muchos años, este medio de comunicación, esta amiga inseparable tanto para mí como para muchos otros, porque ya sea por afición o por trabajo (conductores, camioneros, vigilantes, panaderos, dependientas, modistas, agricultores etc…) sé que hay mucha gente a quienes gusta escucharla.

Que yo recuerde en mi casa, y desde primeras horas de la mañana, siempre estaba en funcionamiento y teníamos de fondo los programas de turno: música, informativos, incluso recuerdo “La Saga de los Porretas”, una radio novela que tenía una duración de veinte minutos o así y que ponían en antena de lunes a viernes a eso de las nueve de la mañana, más de cinco años se llevó entre nosotros esta buena familia con sus historias de dimes y diretes, las cuales, nos hacían disfrutar y nos sacaban una sonrisa al comenzar el día, eran geniales.

Después mi memoria vuela a aquellos veranos de bordadora y al sonido de una lejana radio en esas tardes estivales y de tanto calor, la cual, mi prima Angeli, siempre tenía en marcha, y allí, entre puntada y bodoque, recuerdo escuchar las radionovelas de turno: (Milagros, O llevarás luto por mí, Lucecita, etc…), esas novelas que nos tenían enganchadas, tanto a mí como a todas las chicas que allí nos encontrábamos con el bastidor en mano, (y eso que por aquel entonces aún éramos unas crías), vamos, ¡que estábamos igual que ahora mucha gente con los culebrones turcos!!

Aunque claro, no era de extrañar que tuvieran tanto tirón y que gustasen tanto, ya que las voces de los actores eran impresionantes y la dicción perfecta, es más, en Lucecita, por aquel 1975, quien puso voz a Gustavo, el actor principal, fue ni más ni menos que el famoso cantante Manolo Otero, todo un galán en aquellos años y el cual también, fue el encargado de grabar el tema musical de cabecera de la misma novela.

Después y a media tarde, llegaba el turno de los debates o de las canciones, y si hablamos de las canciones de aquella época, decir que tengo muchas entre mis favoritas y que a día de hoy las sigo escuchando a través de mi móvil, entre muchas otras aún resuena en mis oídos la voz desgarrada de Bonny Tyler con su “It’s A Heartache”, una canción que me lleva a tiempos muy muy bonitos llenos de alegría y juventud.

También estaba aquella música del otro lado del mar, un programa que te transportaba en un “pispás” a otras tierras, a otras culturas, a otras gentes (me encantaba escucharlo).

Unos años después y ya en mi juventud, recordar ese “CLUB 111″, programa diario en el cual pedíamos por carta nuestras canciones favoritas para felicitar en sus cumpleaños a los amigos, o sencillamente dedicárselas sin más, vamos, como hacemos ahora los sábados por la mañana en el programa de Raúl Astillero “SÁBADO ACTIVO”, con la diferencia que, en este último, puedes hablar con el locutor e incluso salir en antena, cosa que en aquellos días no se solía hacer.

Pasado un tiempo llegaron aquellos concursos en los cuales participabas por teléfono y tenías que votar por tu canción favorita (y como por aquel entonces ninguno teníamos teléfono, íbamos en tropel el grupillo de amigos y vecinos a llamar desde la tienda de la Sagrario, que era la que sí tenía, y encabezados por su hijo José Luis, llamábamos desde allí), que una anécdota que se me viene a la cabeza es que por aquel entonces nos gustaba la canción de los “Goombay dance band” y su “Sun of Jamaica”, pero como nuestro léxico en inglés no era muy bueno que digamos, (más bien maloooooo malo), nos hacíamos un churro al decirlo y no veáis como sonaba aquello en antena jajaja, ¡qué recuerdos !!

Y como no, subrayar la compañía que nos hacía cuando íbamos al campo, ya fuera a vendimiar (aquí se solía llevar dentro de un panti/media y atada a la cintura) o cuando íbamos al plantío de mi padre a recoger sarmientos, por aquel entonces ya contaba yo con mi radio pequeñita y de color naranja, por lo que me la ponía en un bolsillo de la cazadora y se convertía en la mejor aliada para pasar las horas allí, escuchando aquellas canciones que hoy, al volver a oírlas, se convierten en etapas vividas y en muy lejanos recuerdos; eso sí, los días que hacía aire, interfería en las ondas y hacía que la emisora se escuchara intermitente lo cual me daba mucha rabia, ya que la canción sonaba a trompicones y no había por donde cogerla, pero claro, es que por aquel entonces no teníamos aun la FM, es más, los aparatos no venían preparados con esa banda.

Por aquellos días, en mis tiempos de adolescente, empecé a aficionarme a los programas de terror y misterio que emitían de madrugada, eran tan tarde que más de una vez me quedaba dormida sin enterarme del final, y como entonces no teníamos podcast para volver a escucharlos, ese día te quedabas con la duda del desenlace final.

Y aquí quiero recordar al gran maestro del misterio, Antonio José Ales, el cual fue pionero en esta clase de programas en los años 70 y 80 con su espacio “MEDIANOCHE” y el cual, en la madrugada del 15 de agosto de 1979, congregó a través de la Cadena Ser a 12 millones de oyentes en su famosa “Alerta Ovni”, ¡¡“ahí es ná”!!.

Algunos años más tarde, fueron las “HISTORIAS” de Juan José Plans en RNE las que seguían manteniéndonos en vilo con esos programas llenos de terror, aventuras, suspense y ciencia-ficción, estos sí que he vuelto a escucharlos en alguna que otra grabación, son de lo mejor que hay sobre estos temas. Ahora, y para no perder la costumbre de seguir pasando miedo, tengo ese “ESPACIO EN BLANCO” en RNE, el programa de misterio de la radio española más legendario que aún sigue en antena, (comenzó su andadura en 1987).

Y ya poniéndonos más serios, nos vamos a las noches, a esas noches en las cuales no puedes dormir, sencillamente porque te desvelas y no tienes sueño, o cuando hemos estado de hospitales o en vela por alguna enfermedad, no sabéis como se agradece tenerla encendida y la compañía que hace en esos casos, bueno todos los días, pero sobre todo en esos casos en que las horas se hacen más largas y pasan más lentas.

Y hasta aquí mi pequeño homenaje a la radio, y aunque son muchísimas cosas más las que se quedan en el tintero, esto es algo de lo que aún recuerdo de mis años al otro lado del transistor.

Confieso que la radio me encanta y que forma parte de mí vida, durante el día por la compañía que hace, y si es en el silencio de la noche, cuando todo está en calma, es uno de los mejores relajantes que conozco…y es que como hace tiempo dijo Dyango en su canción: «Es tu buena compañera, la radio  ♫ »

¡Feliz día mundial de la radio!!

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