MERMELADA DE HIGOS

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Concha y Pepe

De cómo un daimieleño ex – boticario en un barrio castizo de Madrid y una ex – azafata de altos vuelos, aportan saber culinario en esta sección gastronómica de Daimiel al Día.

Y es que estamos en época veraniega, traslados para allá, traslados para acá y entre idas y venidas surge de todo, incluso la inspiración al contemplar la naturaleza en plena explosión de madurez, ora sean sandías, ora melones, ora higos maduros en rama de higuera que incluso aporta sombra para mitigar calor. Y en estas que la mirada se desvía hacia los adentros, el fogón de la cocina contigua, descansado tras el último periplo de su amo, un frasco hermoso que invita a servir de envase y una idea clara ante la oferta natural de la higuera. Estamos a finales de verano, época ideal para coger el higo.

Nuestros guisanderos, Concha y Pepe, Pepe y Concha, tanto monta, monta tanto, porque ambos cabalgan a lomos de sendos corceles, deporte favorito, tras paseo al trote, algún galope incluso por los campos de Daimiel, se enfrascan, y nunca mejor dicho, porque se proveen de frascos para envasar el producto que piensan elaborar ellos mismos, cogido de la higuera del jardín familiar para delicadamente confitar un exquisito manjar, apto para el buen degustador y público en general.

Vamos a explicar pues, la capacidad artística – culinaria del ex – boticario y la ex – azafata. Veamos:

Ingredientes

* 1Kg de higos.

* El zumo de un limón.

* 200g de azúcar moreno

* 50g de azúcar blanca.

Elaboración

Se lavan los higos y se secan con un paño limpio. A continuación se les quita el pezotillo y parte trasera, y parte también de la piel, dejando parte de ella sobre todo a los más maduros, que son difíciles de quitar. Se trocean en cuartos, se ponen en una olla a fuego medio – bajo, agregándoles el zumo de un limón y el azúcar. Se remueven para evitar que se peguen durante treinta y cinco minutos una vez hayan comenzado a hervir. Se les pasa ligeramente la batidora, de modo que quedan trozos pequeñitos. Se deja enfriar y se rellenan los frascos anteriormente esterilizados. Se tapan debidamente y se hierven al baño maría durante veinte minutos. Y… a disfrutar, acompañando a una tostada o, mejor todavía, a un buen queso…!

Esperamos sea de su agrado esta mermelada, guardaíca en su frasco, ideal para el desayuno, merienda, postre, acompañada con queso…, bendito, bendito qué rica está…! Confitura con finura, conserva de fruta, mermelada casera que puedes consumir y degustar durante todo el año.

Con frecuencia se reúnen nuestros dos protagonistas, que no de higos a brevas. Y cocinan. Aquí queda el regalo gastronómico de Concha y Pepe, primorosos del buen yantar.

A seguir bien.

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