A vueltas con la simienza… un año más

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Un año más, llegan “ al fin” los fríos, tan odiados por algunos como tan necesarios para otros y sí, esta vez, hablamos de Agricultura, ese pilar básico en la economía de nuestra comarca, ese sector silencioso, que crea empleo, riqueza, que no conoce de crisis económicas, ni de ladrillos, ni de burbujas inmobiliarias, como dicen los toreros…”Va por ustedes”.
Terminamos este año 2016 con cencelladas, ese manto blanco que cubre nuestras siembras en días fríos de niebla. No nos dejemos engañar por profanos, esa fina capa de hielo que cubre estos días la llanura manchega, es beneficiosa para los cultivos extensivos (cereales, leguminosas, colzas,…), contrario a lo que pudiera parecer, esas escarchas o también denominadas “heladas blancas”, protegen a los vegetales del frío.
Es frecuente hablar en Agroclimatología de “heladas blancas y negras”. Si la humedad atmosférica (muy elevadas en estos días, debido a las lluvias acaecidas) es tal que a medida que se reducen las temperaturas, se alcanza el nivel de condensación (temperatura del punto de rocío, es decir, agua líquida), comenzará a producirse una condensación sobre las plantas en superficie. Si la temperatura desciende por debajo de cero, el rocío depositado pasa a formar cristales de hielo y da lugar a la escarcha, produciéndose lo que se denomina helada blanca”. Este fenómeno tiene un efecto favorable al ceder a las propias plántulas calor latente en el cambio de estado de agua a hielo. (80 Calorías/gr).
Como comencé diciendo en este artículo, «sí ,al fin llegó el frío», el invierno pasado apenas asomó las pestañas, algo anómalo en nuestras latitudes, lo que a la postre acarreó algunos problemas, tanto en cultivos herbáceos como en hortícolas de invierno como en el mayor viñedo del mundo, o sea, el nuestro. Se pudieron ver numerosos problemas de hongos asociados a cereales de regadío, propiciados por las altas temperaturas; en hortícolas de invierno como cebollas en los primeros estadios, se apreciaron poblaciones de mosca (Delia antiqua), bastante elevadas para esa época, que unido a la disminución de materias activas en insecticidas para dicha plaga, tuvo en algunas variedades tempranas consecuencias nefastas, por disminución de cosechas y depreciación del producto final, debido a infecciones parásitas como Botrytis sp., Stemphylium y diversas pudriciones basales.
Otra plaga, que en los últimos años se está convirtiendo en asidua en nuestro viñedos, es el Mosquito Verde (Jacobiasca lybica), insecto que aún conocido, hasta la fecha no se tenía constancia de que pudiera ser considerado como plaga en el viñedo manchego, pero que en las últimas dos campañas y debido en parte a las suaves temperaturas invernales, ha causado estragos. Debido al desconocimiento y falta de presencia como plaga de este insecto chupador en la zona, en un principio provocó una gran alerta en el ámbito agrario, debido a la espectacularidad de los daños y síntomas en cuanto a decoloraciones y defoliaciones provocadas por las fitotoxinas que inyectan estos insectos. En casos de ataques muy severos, llega a defoliar por completo las plantas, los racimos tienen problemas para alcanzar un nivel de azúcar elevado, y en el caso de variedades tintas, hay problemas con el virado y obtención del color propio de la variedad. Defoliaciones prematuras, también pueden incurrir en el mal “agostamiento” de las maderas e incluso segundas brotaciones, lo que supone a las viñas un sobresfuerzo extra, en cuanto a nutrientes y uso de reservas.
El año agrícola, ha comenzado bien, las lluvias este año sí han sido generosas, intermitentes y a buen ritmo, calando hondo, “hasta la tosca”. Esto hace ver caras de optimismo, pese a los precios bajos de los cereales, que este año cerramos año con unas cotizaciones en la Lonja de Ciudad Real de 141 €/Tn para la Cebada, 164 €/Tn los Trigos panificables, 154 €/Tn los Trigos forrajeros, 196 €/Tn para los Guisantes pienso y 170 €/Tn para el Maíz, en la sesión del 15 de Diciembre, a ver que nos depara la jornada de Reyes.
La tendencia es bajista, debido en parte al récord de producción mundial y los precios bajos de los combustibles, lo que aumenta las importaciones de cereal extranjero. Sin embargo, no todo es pesimismo en este aspecto, los precios tanto de abonos complejos como nitrogenados, usados en sementera y cobertera respectivamente, han tenido, obviamente, bajadas de precio considerables respecto al último lustro. Como es lógico, si es más económico traer un barco de cereal, también lo es de abono, y eso abarata la materia prima. Además hemos estado disfrutando de combustibles más baratos, que al fin y al cabo, son los que mueven la mayoría de la maquinaria agrícola y muchos de nuestros sondeos.
Los campos se van tiñendo de verde, este año sí, la nascencia está siendo buena, ahora llegan los fríos, los cereales retardan sus crecimientos aéreos y profundizan sus raíces, buscando el agua caída meses atrás, la atmósfera se limpia, hongos, bacterias e insectos latentes bajan sus poblaciones, esperemos sigan las lluvias y sigamos ahorrando agua, que los secanos prosperen y el acuífero coja fuerza, que no sabemos cómo vendrá la primavera, porque el verano sí, seco, caluroso y en alza, hay cosas que no cambian.

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