GRAN TRABAJO SIN RECOMPENSA DEL FONCAIR DAIMIEL FS ANTE EL ED SACEDON

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Juan Carlos Sánchez-Camacho

FONCAIR DAIMIEL FS 4 – ED SACEDON 5

FONCAIR DAIMIEL FS: Miguel Angel, Andrés, David, Miguelillo y David Espadas-cinco inicial-Marcos, Murcia, Luisen, Kilalo, Vicente Carnal, Sergi y Pelu

SACEDON FS: Rubén, Jorge, Gabriel, Pablo y Carlos-cinco inicial-Raúl, David, Israel, Alex-Ivanov y del Moral.

ARBITRO PRINCIPAL: Gómez Caraballo

GOLES: 0-1 (2’ Gabriel) 0-2 (3’ David) 0-3 (23’ Carlos) 1-3 (26’ David Espadas) 2-3 (26’ Miguelillo) 2-4 (27’ David) 3-4 (30’ Vicente Carnal) 4-4 (36’ Kilalo) 4-5 (38’ Gabriel)

INCIDENCIAS: Encuentro correspondiente a la decimoctava jornada de la Tercera División de futbol sala, con la presencia de unos 370 espectadores en las gradas.

Si a los tres minutos de juego, un equipo se ve ya con un 0-2 en contra, y sin su único portero disponible, por expulsión, en ese encuentro, está claro que tanto los integrantes del equipo, como la afición que se da cita para presencia el choque, da ya por finiquitado el encuentro, y se tiran por tierra toda aspiración de conseguir algo positivo del partido, máxime cuando te enfrentas a uno de los gallitos de la tabla clasificatoria.

Pues bien, esto es lo que sucedía de inicio, minuto tres de encuentro, en el choque del pasado sábado por la tarde en el enfrentamiento entre el Foncair Daimiel FS, octavo clasificado hasta ese momento, y el conjunto alcarreño del ED Sacedón, tercer clasificado.

El encuentro comenzaba con las espadas, podríamos decir, en alto, pero pronto se puso todo en contra, cuando no llegábamos al minuto dos, cuando una pérdida local, al borde del área, obligó a Miguel Angel a intervenir, con la mano, fuera de su área, lo que, lógicamente, provocó la expulsión del buen guardameta daimieleño, y tuvo que ser Pelu quien tuviese que enfundarse la camiseta de portero, y jugar los locales en inferioridad numérica durante unos minutos. Ocasión que no desaprovecharon para nada los alcarreños, que a raíz de esa anómala circunstancia en contra de los de Fuster, en apenas un minuto, conseguía, dos goles por medio de Gabriel y David, y ponían en franquicia, más que clara, a los de Guadalajara.

Esto, a priori, pareció tirar abajo las expectativas de conseguir algo positivo ante los terceros clasificados de esta Tercera División Castellano-Manchega. Y aunque bien es cierto, que transcurrieron unos minutos de zozobra y desconfianza local, poco a poco, los de casa empezaron a achuchar a los alcarreños, hasta el punto en que el balón no tenía otro dueño que no fuesen los del Foncair, lo que impedía, entre otras circunstancias, que los visitantes, lograran crear peligro ante una portería defendida, circunstancialmente, por Pelu. Las pocas ocasiones de gol que se crearon en este primer periodo, llegaron de manos locales, y Pelu, apenas tuvo que intervenir. Pero se llegaba al término del primer tiempo, con ese resultado de 0-2 en contra, y con la sensación de que, sí, el dominio del encuentro fue local, pero no restamos la diferencia del marcador.

Comenzó el segundo periodo con la misma tónica que finalizó el primero, dueños del balón los blanquinegros, y un ordenado Sacedón, viéndolas venir. Cuando habían transcurridos tres minutos de la reanudación, el encuentro pareció totalmente finiquitado cuando, un robo de balón alcarreño, se traducía en el 0-3 obra de Carlos. La desilusión, de manera normal, recayó en la parroquia local, que intuía que el resto de encuentro ya sobraba, ¡pues bien! Nada más lejos de la realidad, ya que ese 0-3 (tres disparos a puerta y tres goles encajados) espoleó, y de que manera a los de Fuster, que empezaron a embotellar, prácticamente en su área, a los visitantes, y en apenas treinta segundos, cuando el luminoso indicaba el minuto veintiséis, David Espadas y Miguelillo, respectivamente ponían el 2-3 en el marcador y la euforia en la grada. Viéndose clarísimas opciones de empatar el encuentro, pero que los colegiados se encargaron de abortar, cuando en una contra de Miguelillo, que se iba a plantar solo ante el portero visitante, es cortada en clarísima falta, que los colegiados no vieron o no quisieron ver, se tradujo en el 2-4, obra de David, cuando podría, perfectamente, haber sido jugada de empate a tres goles, lo que provocó una aireadisima protesta de los espectadores.

¿Partido finiquitado? Nada de eso, ya que David Carnal, en el minuto treinta volvía a poner la esperanza en la parroquia local, consiguiendo el 3-4, y seis minutos más tarde, Kilalo hizo lo que parecía imposible en la primera mitad ¡igualar el encuentro!. Y es ahí donde, quizás, con un punto rescatado, el equipo debería haber puesto algo más de sosiego en el choque y haber ido a asegurar un valioso punto, pero claro está, el ambiente de euforia y optimismo que reinaba en el ambiente, era muy difícil de no contagiarse al equipo, con lo que continuaron con su ímpetu en busca de una más que merecido triunfo, por lo que se estaba viendo en la cancha. Todo quedó en agua de borrajas, cuando el quinto disparo de los alcarreños, del todo el encuentro, obra de Gabriel, se traducía en el quinto gol de estos, o sea ¡pleno! Cinco disparos, cinco goles.

Gran esfuerzo y gran encuentro, de los mejores de la temporada, que se quedo sin recompensa para los nuestros. Jugadores, que a pesar de la derrota, fueron despedidos con grandes aplausos, por parte de los muchos aficionados que se dieron cita, reconociendo el esfuerzo realizado por los de Fuster.

Con esta derrota, bajamos un puesto en la clasificación, pero con una cómoda renta, aún, sobre los puestos de descenso.

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