REACCIÓN Y VICTORIA (4-0). JESÚS ESTÁ CON NOSOTROS

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Ni los más veteranos cronistas logran ponerse de acuerdo respecto a las teorías de este maravilloso deporte llamado fútbol. De ahí las discusiones, entre divertidas y profundas, en las tertulias televisivas de distintas cadenas nacionales. Viene todo esto a cuento por lo acontecido el pasado domingo en el Estadio de El Carmen, entre dos equipos de la provincia como son el Daimiel RCF y el Sporting de Alcázar, que brindaron al respetable una gran tarde de fútbol. Los aficionados locales, que asistieron en gran número, disfrutaron de lo lindo al final, después de sufrir durante toda la primera parte, a merced de los de Alcázar. La afición alcazareña, que también se hizo notar, se marchó decepcionada por el resultado, que no con el juego de su equipo. Y es que así es este bendito deporte, que no hay quien termine de entenderlo.

Hasta ocho ocasiones claras contabilizamos por parte de los visitantes, malogradas por las paradas de ese excelente meta con que cuenta el Daimiel, Alberola, con veteranía, seguridad y firmeza en todo el partido. O por los errores en la definición de los sportinguistas que enviaron al limbo sus claras ocasiones, sobre todo en la primera parte, con un remate de cabeza al travesaño incluido. El Daimiel RCF, tímidamente logró cuajar una ocasión, malograda, en este tiempo, con parada del portero visitante a la vaselina de Adri. Buenas intenciones de los locales y poco más, imprecisos en todas su líneas y controlados por un rival, conjuntado y cómodo en todo momento.

Pero la continuación nos ofreció al mejor Daimiel, con Jesús González, Jaime, Carreño, Almansa, Susmozas y al reciente fichaje Adri, pelotero bullicioso que pinta muy bien para este complicado fin de temporada, elaborando otro fútbol, dejándose la piel y encandilando a la afición. La entrada de Kike en esta mitad revolucionó con su velocidad y astucia a su equipo, jugando tan incisivo como siempre y haciéndose notar, y de qué forma, en el partido. Anotó el claro penalti que a él mismo le hicieron y bajó a defender cuando se le necesitó. Giti, Álvaro, Ramón, Yuri, Ráez, Marcos Rincón, Raúl… todos compitieron con especial interés en esta segunda parte, haciendo olvidar el espeso primer tiempo.

Y dejamos para el final al jurista Jesús González, jugador de buen pie que transformó la inercia negativa de la tarde con sus goles, reaccionando a tiempo en defensa, mediocampo y ataque, catapultando a sus compañeros, todos ya reactivados ante el cariz cara a la portería. Y es que su majestad el gol es la mejor inyección de moral para el futbolista, que en este caso, Jesús González acertó hasta tres veces, tres, introduciendo la bola en la red. El primero tras centro de Ramón desde la izquierda, balón suelto tras rechazar el portero y remate de Jesús a la red; el segundo a la salida de un córner, posterior pase de Ramón y para dentro, oportuno Jesús siendo el tercero un auténtico golazo tras jugada de libro a la contra, bien elaborada y culminada con el balón en la red rematado por Jesús. ¡Explosión en el graderío! ¡Jesús nos asiste!

Victoria clara, quien lo iba a decir al fin de los primeros cuarenta y cinco minutos. Un rotundo 4-0 que llena de moral al equipo y por supuesto, al staff técnico, con Rimun al frente.

Sin duda, presenciamos la victoria más clara y contundente de este Daimiel RCF en esta temporada, transmitiendo inmensa satisfacción a la fiel afición daimieleña, que salió del

estadio deseosa de volver a ver a su equipo. A ver si somos capaces de enganchar una racha de buenos resultados para reafirmar la comunión con la hinchada de Daimiel. Reacción, victoria y explosión de alegría. Y es que Jesús, está con nosotros.

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