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Uno del Pueblo
Es difícil escribir
bajo determinados efectos,
estás grogui, estás feliz,
se me han borrao los complejos.
Y es que un día montaron fiesta,
y yo a verlas venir,
sin sospechar la zapatiesta
organizada en torno a mí.

Que al cumplir ya varios años,
me quisieron recordar
por lo mucho y por lo poco,
ahí por lo mediano na más.
En estas que salgo al ruedo
y me encuentro de sopetón
al personal “rescondido”
en busca de mi emoción.

De Daimiel y de Madrí,
toda mi gente cercana,
yo tan tonto y tan feliz,
con mi actividad cotidiana.
Y de pronto el surealismo
se me va haciendo patente,
y yo con mi abstraccionismo
siguiendo a mi dirigente.

Que me confunde y recrea,
las dos cosas a la vez,
me distrae y me marea,
cómo me embauca, pardiez!.

Y todo por la sorpresa
quién me lo iba a decir,
de reunir junto a una mesa
al personal que me hace feliz
y esto, que no es cosa mía,
que nada tengo que ver,
vai que lecas, qué alegría…
se le ha ocurrido a Isabel…!

Y el sujeto de homenaje,
aún sin salir del soponcio,
confía ciego en su linaje,
están Guadalupe y Leoncio…
Los compinches y allegados,
colaboran con la fiesta,
montan mesas y bocados
mientras ensaya la orquesta.

Moya y Pedro, Julio y Juli,
colaboran en el embuste,
visto bueno dan los Pini,
es fiesta de mucho fuste.

A los brazos se lanza Martina
ante la estupefacción
de un abuelo que no adivina
tamaña celebración.

Regalos, abrazos y besos,
que no decaiga la emoción,
pinchitos, vinitos y queso,
Ángela enganchada al jamón.

Y Lupe, con ya quince años,
observa con mucha atención,
el abuelo ha entrado al engaño,
qué inocente, siendo cincuentón…!

Y avivando fuego y leña,
las manos de “Cuchipén”,
patatas que nos ensueñan,
artista de la sartén…!
Y la guinda del evento,
espectáculo musical,
guitarras y cante al viento,
tó er mundo a participar…!

Con un trío de cantaores,
cada cual sentao en su silla,
entre palmas y entre oles,
por Daimiel y por Sevilla!
Cubatas, tarta y chupitos,
colofón a las viandas,
que nos cante hoy Pepito,
amos anda, amos anda…
José Ignacio el madrileño,
con guitarra y buen ayuda,
entonaba con empeño
sevillanas del Ayuga…!
Remate final de mis chicas:

Y en la casa de Fisac,
escenario de altos vuelos,
muchas gracias, majestad,
el amigo de mi abuelo…!
(Para mi caro amigo, Pepe Pozuelo)
