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José Ignacio García Muñoz (Queche)
A mí me gusta mucho el flamenco
¿Ah sí?
Sí, me encanta Camarón de la Isla.
¿Y que más flamenco escuchas?
No, yo solo escucho a Camarón.
Entonces a ti no te gusta el flamenco, te gusta Camarón…
¿Qué pasa, que Camarón no es flamenco?
Por supuesto que sí, pero no es todo el flamenco, es una parte significativa pero pequeña del flamenco…el flamenco es mucho más que Camarón.
Esta conversación que puede no ser tan ficticia, nos lleva a pensar que ante cualquier manifestación artística, cuanta más amplitud de miras tengamos al tratar de entenderla, más posibilidades tendremos de disfrutarla, de sacarle partido, de encontrar la quintaesencia que encierra; de lo contrario tendremos una visión parcial, incompleta, miope de tal manifestación. Con los toros pasa lo mismo.

A mí me gustan los toros.
¿Qué tipo de torero?
A mí, me gustan las corridas “duras” Me gustan los toreros que torean corridas duras.
¿A que le llama “duras”?
Pues aquellas en que se lidian toros grandes, con buena cornamenta, y con genio; toros con mucho trapío, con presencia. Que vayan al caballo tres o más veces, y que se lo pongan difícil a los toreros. Corridas para lidiadores.
¿No le parece suficiente un toro de…pongamos unos 500 kilos? Al fin y al cabo, los kilos no garantizan bravura.
Es que luego no valen para la suerte de varas, se caen. No valen para la muleta.
Oiga, ¿sabe usted que es un encaste?
¿Queeé?
El encaste es como el carnet de identidad que define a una ganadería brava. En él se recoge la personalidad y la forma de embestir del portador. Más técnicamente, es una línea genética específica. Como una raza dentro de la raza del toro de lidia. Una subpoblación que comparte características morfológicas y de comportamiento comunes.
Si nos remontamos a la historia, veremos que de los llamados encastes fundacionales como Vázquez, Jijona, Cabrera, Navarra o Vistahermosa derivan casi todos los actuales. Hoy día muchos de ellos desaparecidos como la Jijona que pastaba en nuestra vecina Villarrubia. La verdad, es que actualmente Vistahermosa es el encaste del que proceden el 90% de los toros que se lidian.

¿Y qué me quiere decir usted con todo esto?
Voy a tratar de explicárselo:
Imagine que usted tiene tres hermanas que han tenido un hijo cada una, por tanto, usted tiene tres sobrinos, pero como los padres son diferentes, los sobrinos también son diferentes aunque tienen algunas características comunes. Uno será más alto que otro, otro será más fornido, otro más delgado, otro más serio, otro más sociable, otro más simpático…es decir tienen características morfológicas diferentes aunque algunos rasgos de personalidad o comportamiento sean reconocibles en los tres. No le puede usted pedir al que pesa 98 kilos, que aguante corriendo lo mismo que el que pesa 65, igual que a este no le puede pedir que tenga la misma fuerza, o el carácter agrio que tiene el padre de uno de ellos comparado con el carácter noblote que tiene otro heredado de sus progenitores. O esa forma de andar tan característica del más pequeño que anda igual que su padre porque tienen las mismas “hechuras”.
Haciendo una reducción muy grande, en la actualidad Núñez, Santa Coloma y Domecq son los tres encastes que más se lidian en los diferentes festejos. Algunos como Miura, o Pablo Romero (actualmente Partido de Resina) han conseguido encastes diferentes, pero el grueso de toros lidiados se corresponden con los tres primeros mencionados.
De estos tres encastes se derivan ganaderías tan diferentes como:
Encaste Núñez origen Parladé Vistahermosa:
Retamar, Alcurrucén, o Carlos Núñez son algunas de sus ganaderías más representativas. Son toros terciaditos de estampa fina, bajitos, con patas cortas y fuertes, perfil recto, y que suelen embestir al galope. Son toros que siempre dan un tranco más, con mucho fondo, aunque de salida suelen ser fríos y algo abantos por lo que no suelen valer para el lucimiento con el capote de recibo.
Este tipo de toro según usted no serviría a sus propósitos porque no es un animal grande aunque sirva para la muleta como pocos, y desde luego con 500 kilos no le iba a faltar a usted toro.
Luego tenemos Santa Coloma procedente de Ibarra y Saltillo aunque como otras es Vistahermosa. Son toros también terciaditos y muy bravos con capa a menudo cárdenos, y tienen una característica: que son toros muy listos, que “aprenden” y si no, pregúnteselo a los “Vitorinos” que son Albaserrada pero con ascendencia Sta. Coloma y Saltillo, toros a los que hay que hacerles las cosas muy bien, toros con un genio del carajo.

En Sta. Coloma tenemos La Quinta, J Buendía o Flor de Jara, y son toros que en manos de P. Camino, Julio Robles, Ortega Cano o el Capea han dado grandes tardes de triunfo.
Imagino que Alomejor le siguen pareciendo pequeños, aunque estos sí que son difíciles.
Luego tenemos el encaste Domecq: esos por caja sí que favorecen los kilos como los antiguos de Veragua que por cierto tenían una gran acometividad. El otro día le preguntaban a Roca Rey por el toro que más miedo le había hecho pasar en una plaza, y contestó que uno de este encaste de Domecq; concretamente de la ganadería de Victoriano del Rio, y fue en la plaza Bilbao, y mira tú por donde, es la misma con la que sufrió la última cogida en La Maestranza, y mira tú por donde también, es el encaste Domecq el que ha tenido que ver con la cogida de Morante en Sevilla, aunque esta vez los hermanos García Jiménez lo han aderezado con un poco de picante de Jandilla.Los de Juan Pedro son noblotes, con mucha clase en la embestida .
Ya, pero es que luego se caen, o se quedan sin fuerzas para la muleta casi todos. Hay que picarlos con una avispa.
Es que una corrida de toros no es una prueba de fuerza .Le voy a contar una corrida que quedó en los anales de la historia del toreo, y no fue precisamente por la vertiente artística.
Sucedió allá por 1905 en Madrid, concretamente un 10 de septiembre. Se lidiaban toros de Luis Patricio, un ganadero de la zona de Coruche en el país vecino Portugal. Para poner en perspectiva la cosa le diré que, los famosos Palha también del país vecino no los querían ver ni en pintura matadores como Belmonte o Gallito, pues bien, había un torero de la época que decía <: Esos de Palha son unos corderitos…maté yo uno de Coruche> Cuentan también que incluso con el peto ya instaurado los Palha mataron seis caballos en Almagro, pero es que en la corrida de que le hablo en Madrid, los de Coruche se llevaron por delante ni más ni menos que veinticinco caballos, aunque hay otros autores que lo dejan en dieciséis que tampoco está mal. También cuentan que una corrida que se celebraba en Zaragoza, hubo de suspenderse porque resultaron cogidos los tres matadores. La lista de toreros heridos por los Coruche es amplia como la cabeza de Oscar López, y en su época fueron el terror de los ruedos, aunque hay quien afirma, que era tal el miedo que despertaban que se les hacían faenas de aliño haciéndoles parecer peores de lo que en realidad era.

Supongo, que estos sí serían de su agrado ¿no?
Pues hombre, están más cerca de lo que a mí y a muchos aficionados nos gusta, aunque he de reconocer que es muy difícil ver hacer una faena artística a un toro de esta clase.
Es que es jodido que los Sex Pistols hagan música sinfónica con una guitarra eléctrica, un bajo y una batería y esas armonías, lo mismo que es difícil aunque más factible, que Mozart hiciera música Punk con una orquesta sinfónica…puede que se le parezca, pero no es lo mismo.
Yo lo que quiero, es ver a Morante o cualquier otro de los denominados artistas toreando uno como los de Coruche a ver qué tal.
Usted lo que quiere ver es un búfalo africano o un leopardo con cuernos a ver si el torero sobrevive, y le aseguro que sobreviven, pero no espere usted milagros. Una corrida de toros no es el circo romano.
En la edad de oro del toreo (1912-1925) los toros pesaban de media entre 400 y 450 kilos estando muchos por debajo de los 400, y sin embargo Islero de Miura que mató a Manolete, no llegaba a los 500, y fue considerado un toro grande en su momento. El que mató a Joselito dio una canal de 260 kilos.
¿Conoce usted el llamado “pleito de los Miuras”?
Pues no.
Pues se llamó así, al pleito que surgió entre un grupo de toreros de la época (1908) y los ganaderos. El grupo de toreros encabezados por Ricardo Torres “Bombita”, y secundado por grandes figuras del momento como Manolete, Mazantinito, Rafael Gómez “El Gallo”, Vicente Pastor, Cayetano Leal “Pepe Hillo” (no confundir con José Delgado) o Lagartijillo entre otros, exigieron cobrar el doble : unas diez mil pesetas de la época para los toreros de primera, ocho mil para los de segunda y seis mil para los de tercera por lidiar los toros de la ganadería de D. Eduardo Miura; alegando su peligrosidad extrema, y la casi imposibilidad de lucimiento ante esos astados. Pronto el público, la prensa, los ganaderos a través de la asociación, los empresarios y los toreros entraron en conflicto, y tras un año de tensiones los toreros perdieron la batalla, ya que de seguir negándose a matar toros de dicha ganadería, se verían vetados de muchos espectáculos, y a través de la asociación se les prohibiría la venta de toros de cualquier otra ganadería a los empresarios que contratasen a alguno de los llamados toreros rebeldes.

La consecuencia es que la leyenda de los Miuras se acrecentó, las plazas se llenaban cuando se lidiaban toros de esa ganadería, los empresarios llenaban la cartera, y los toreros no tuvieron más remedio que pasar por el aro.
¿Y qué me quiere usted decir con esto?
Pues que si los kilos no significan bravura ni peligro por sí mismos, al elegir usted corridas de las que usted considera duras, se está perdiendo una cantidad de encastes que le permitirían ver otros aspectos del arte de torear. Vería usted a otros músicos hacer música con sus instrumentos preferidos.
¿Queeé?
Nada, que buenas tardes y que Dios reparta suerte.
