RESACA EUROVISIVA 2024

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Paki García Velasco Sánchez

Y como cada año llegando estas fechas, toca hacer un pequeño resumen de lo que ha dado de sí nuestro festival eurovisivo por excelencia.

Y es que en la pasada noche del sábado 11 de mayo, tenía lugar la final de la 68ª edición del Festival de Eurovisión en la ciudad sueca de Malmö, y con un Malmö Arena lleno hasta la bandera.

Una gala que por la participación de Israel en el concurso (y por el motivo que todos sabemos), desde un principio ha estado acompañada de bastante polémica y que, a pesar de los muchos “tropezones” que han tenido lugar a lo largo de estos días, la final se pudo llevar a cabo más o menos normalmente.

Todo comenzaba en la ceremonia de apertura de la primera semifinal el día siete de mayo, en donde en la actuación que conjuntamente llevaron a cabo: Eleni Foureira, Chanel y el cantante Eric Saade (sueco de origen palestino), este último y a modo de guiño, lució un pañuelo palestino amarrado a la muñeca de su brazo izquierdo, cosa que después dijo que había hecho en apoyo al pueblo palestino y por lo cual el video del momento de su actuación fue retirado de las redes sociales en un pis pas, algo que no duró mucho ya que al poco tiempo se podía volver a ver de nuevo por todos sitios la susodicha y comentada intervención.

Esto solamente fue el principio, ya que a lo largo de los siguientes días que ha durado este certamen, han sido muchísimos los guiños llevados a cabo por diferentes cantantes y personas de su entorno: mensajes escritos en los brazos, uñas pintadas con la bandera de estos países que se encuentran en guerra,  gritos de libertad, e incluso hubo alguna que la iluminación de su escenografía imitaba las bombas rusas cayendo sobre su país, como fue el caso de Ucrania y su emocionante canción.

Pero lo más gordo ocurrió pocas horas antes de celebrarse la gran final del festival, en la misma mañana del sábado cuando se emitió un comunicado informando que se había descalificado al representante de Países Bajos, Joost Klein, al estar relacionado con una queja recibida tras un ensayo por incidente con un integrante del equipo de producción, al cual (según ellos) amenazó, aunque si hacemos caso a otras fuentes, dicen que fue por otro motivo. Esta expulsión hizo que varios países más hicieran tambalear su participación en el concurso (Reino Unido, Portugal, Suiza e Irlanda), llegando incluso este último a faltar a los últimos ensayos.

La gala, a pesar de todo esto, con muchas quejas y cuando las aguas volvieron a su cauce (más o menos), nos dejó muchas y variadas canciones, algunas de ellas con unas puestas en escena espectaculares y muy muy trabajadas, en donde las luces e iluminación jugaron un papel muy importante en todas ellas, (hay que aplaudir a los técnicos de ello, que junto con los de sonido que se lo curraron a base de bien).

Este año los encargados de abrir la gala eran los representantes del país anfitrión, (cosa que no sucedía desde 1970); Marcus y Martinus, dos gemelos que junto a su canción “Unforgettable” eran de los favoritos para alzarse con la victoria, cosa que al final no consiguieron y quedaron en un respetable octavo puesto.

Croacia era otro de los países que también partía como favorito, ya que las casas de apuestas lo colocaban en la primera posición desde un principio aunque al final se tuvo que conformar con quedar en un segundo puesto. Su intérprete Baby Lasagna (aunque su nombre verdadero es Marko Purišić, participó con una pegadiza y marchosa canción: “Rim tim tagi dim”, un título que (según comentaba el cantante) no significa nada y que se le ocurrió un día mientras desayunaba. La puesta en escena estuvo llena de bailes y de mucho ganchillo, ya que todos los músicos llevaban la cara cubierta con máscaras de croché al igual que algunos de los instrumentos que tocaban. El tema nos habla del paso de la infancia a la vida adulta, de dejar atrás el hogar familiar, es una crónica irónica del éxodo rural de los jóvenes croatas hacia las grandes ciudades en busca de un futuro mejor.

¡Y como no mencionar al país que es una gran bota!, nuestra vecina Italia, que con una propuesta que respiraba su esencia por los cuatro costados, nos puso a bailar con “La Noia” entre unos fuegos artificiales de vértigo.

Asimismo quiero destacar la canción de la representante de Irlanda: Bambi Thug y su “Doomsday Blue”, todo un espectáculo y puesta en escena para este tema producida por el español Sergio Jaén, y que según su intérprete calificaba la canción como una maldición de amor en la cual la artista demuestra tener una asombrosa capacidad vocal, que, acompañada con la puesta en escena que llevó a cabo, fue como hacer un videoclip en directo y que dejó a más de uno con la boca abierta, bueno, la boca y los ojos, porque ¡madredelamorhermoso!!, era como si una satánica demencia se apoderase del escenario.

El tema cuenta una historia de amor gótica, la de una bruja que resucita a una criatura del infierno, se enamora de él y la vuelve a condenar al submundo. Todo ello con una puesta en escena y un maquillaje perfectamente realizado y que a pesar del  tierno nombre de la cantante, tanto el bailarín acompañante como ella, parecían sacados de un rito satánico y daban hasta grima, vamos, es como si la hija de Marilyn Manson estuviera sobre el escenario jajaja. Es más para terminar su actuación y a modo de guiño en la pantalla final sale la frase: “Crown the witch” (corona a la bruja), una forma de pedir el voto muy original.

Y así entre unas actuaciones y otras, le llegó el turno a España, que todo hay que decirlo y vaya por delante, ¡Nebulosa lo hizo genial! , aunque los expertos y entendidos no opinan lo mismo.

Este tema, “Zorra”, es una canción que desde un principio no ha estado exenta de polémica, entre otras cosas por el supuesto plagio de la misma, y según definen sus propios creadores, es un himno de empoderamiento femenino y a la igualdad, en donde la letra reivindican la liberación de la mujer. Pero claro, también hay  personajes a los que no ha sentado bien de lo que va el tema tachándolo incluso de soez, entre ellos: Manu Tenorio, Paloma San Basilio, José Manuel Soto y Juan del Val, los cuales no han dudado en criticar su controvertida letra.

Y a pesar de ese puesto 22º  en el que fuimos ubicados gracias a los pocos votos obtenidos, creo que todos nos quedamos con ese momento de la noche en el cual la cantante gira el micrófono hacia el público para que grite:“Soy más zorra todavía” y en respuesta todo el auditorio se vino arriba gritándolo a pleno pulmón, aunque me atrevo a decir que muchos lo cantaron sin saber el significado de la susodicha palabra jajaja

La cantante Mery lució para esta ocasión un elegante mono negro hecho de encaje y acompañado de un corsé a juego con 63.000 cristales. El color negro ha sido elegido para darle ese aire de elegancia que caracteriza  la estética de los años 30.

Pero entre todos los participantes, este año ha sido Suiza (y ya van tres veces que es campeona), con su cantante Nemo (no precisamente el pez), quien ha levantado el micrófono de cristal, bueno, no solo lo ha levantado, al final de la segunda actuación y en un momento de euforia, se lo ha cargado literalmente partiéndolo por la mitad al darle un trastazo en el suelo (seguro que fueron los nervios del momento jajaja), además no solamente rompió el micrófono, también se hizo daño en el dedo y poco después aparecía con él vendado. Aunque todo esto se lo ha tomado a risa y dice que como le han dado otro micrófono, ahora tiene dos.

La canción que llevó este chavalillo de 25 años a escena lleva por título: “The Code”, y es una mezcla de lírica, drum and bass  y rap, su letra está basada en las experiencias del mismo cantante relatándonos su lucha interna por descubrir su identidad y narra a través de la música, el viaje que realizó al darse cuenta de que no es hombre ni mujer.

Tanto ha gustado al jurado profesional su voz y puesta en escena, que este ha otorgado al artista toda una avalancha de 12 puntos, la máxima puntuación. 

Aunque la sorpresa de la noche y una cosa que nadie se esperaba, es el apoyo masivo que tuvo Israel en el televoto y que gracias a eso le hizo quedar en quinto lugar.

Y ya al finalizar todas las actuaciones y mientras se hacía tiempo para que empezaran las votaciones, vivimos un momento cargado de melancolía con un recuerdo al cuarteto ABBA, y aunque los verdaderos protagonistas declinaron la invitación para estar allí esa noche, fueron unos hiperrealistas hologramas creados por inteligencia artificial (IA) los que han puesto el recuerdo a los 50 años del que fuera el primer triunfo sueco en Eurovisión, el de ABBA con Waterloo en 1974.

Quienes sí estuvieron presentes fueron el trío de ex ganadoras de Eurovisión: Charlotte Perrelli, Carola Haggkvist y Conchita Wurst, las cuales interpretaron el recuerdo de la actuación del cuarteto con dicho tema, Waterloo, acompañando así a esta actuación con sus voces.

Y aunque la noche no estuvo exenta de polémicas, al final el evento se pudo llevar a cabo y así poder disfrutar con las canciones representativas de cada país, pese a que algunas actuaciones han pasado sin pena ni gloria por el escenario, ha habido otras que se han llevado al público de calle.

Y así, entre aplausos, abucheos, vozarrones de infarto (entre ellos el representante de Francia), chonis, Windows 95, disfraces, personas no binarias, nombres del mundo Disney, increíbles puestas en escena (algunas hasta vertiginosas), impresionante espectáculo de luces etc… Ha transcurrido un año más el festival de Eurovisión, una edición con la peculiaridad que este año ha sido de las más polémicas de la historia del certamen. Un festival que este año no ha estado exento de polémica y de política, en donde y después de dar a conocer la votación del público de España, las redes sociales ardían con tal motivo.

Y al término de otra edición más, cuando ya han pasado unos días y estamos más calmados, algunas personas se preguntan que a qué altura del camino se ha quedado el buen gusto y la elegancia que habitaban antaño en este longevo concurso, ya que, salvando a tres o cuatro concursantes, un año más ha brillado por su ausencia transformándose por otra parte en un impresionante espectáculo, (nota mental mía: ¡y que a mucha gente les gusta!!)

Lo que sí está claro es que este año, sea por un motivo u otro, el festival no ha dejado indiferente a nadie.

Y para terminar me quedo con algo de la letra del ganador de este año:

“Déjame contarte un cuento sobre la vida

Sobre lo bueno y lo malo

Mejor agárrate fuerte

Quién decide lo que está mal lo que está bien…”

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