50 AÑOS DE FOLK

0

 383 visitas,  2 visitas hoy

Así lleva por nombre la exposición que hasta el próximo quince de octubre se podrá visitar en el Museo Comarcal de Daimiel con motivo de la efeméride que este año se festeja en Daimiel y que no es otra que la celebración del 50 Festival Folk “Tablas de Daimiel”. Cincuenta años se cumplen ya desde que en aquel 2 de septiembre del año 1973 se alzara por primera vez el telón para contar historias musicalizadas por numerosos grupos y solistas que han ido pasando por los distintos escenarios que se han ido encargando de acoger el Festival de música Folk más longevo de Castilla La Mancha y el único en todo el país que no ha interrumpido ninguna de sus ediciones, ni siquiera la del crítico año 2020.

La exposición a la que hacemos alusión resume muy brevemente lo que ha dado de sí medio siglo de música folk en Daimiel, con sus momentos más dulces y sus momentos más amargos. No hay que olvidar que un Festival que suma tantos años ha pasado por múltiples etapas, algunas de esplendor y otras más difíciles al igual que le ocurre a nuestro Parque Nacional que orgulloso cede su nombre a este Festival tan importante para la ciudad. Este hecho se plasma en dicha exposición en la que por años y ediciones se han ido seleccionando imágenes, recortes de prensa, fotografías y curiosidades ya que cinco décadas dan para mucho.

Todo comienza como decimos en el año 1973, año en el que en Daimiel existe una fuerte implicación por parte de la gente joven por la música popular de la localidad. Es por ello que el consistorio municipal de la época por mediación de su comisión de Festejos y con el propósito de motivar y apoyar a aquellos grupos organiza la primera edición del Festival Folk “Tablas de Daimiel”. El nombre del Festival no es aleatorio pues en el año 1973 Daimiel, sin ser consciente, anota para la historia dos interesantes acontecimientos. El primero de ellos es la declaración del humedal “Tablas de Daimiel” como Parque Nacional y el segundo es la celebración de la primera edición del Festival Folk que recibe su nombre.

Para organizar el Festival había que establecer unas pautas para lo que se elaboraron unas bases y con el fin de darle difusión al evento se publicaron en diarios de la región para que los grupos interesados pudieran inscribirse para participar. En dichas bases se informaba que podían asistir conjuntos músico-vocales, grupos y solistas y que, durante su actuación, tenían que interpretar dos canciones, una de libre elección dentro de las características «folk» del festival y otra obligatoria basada en el romancero popular español, obteniendo puntuaciones especiales aquellas composiciones de propia creación. Con todo esto se exigía que las canciones fueran en “idioma castellano” o en alguna otra lengua regional española.

En la primera edición se seleccionaron doce grupos y solistas que aspiraban a ganar el Festival y embolsarse la nada despreciable cantidad por aquella época de 10.000 pesetas y como dato para la historia, el primer grupo en subir al escenario de este celebrado Festival fue la formación daimieleña “A Cal y Canto” y el primer vencedor sería el grupo “Cancionero Popular” de Madridejos (Toledo).

El Festival dejó muy buen sabor de boca en aquella primera celebración y el interés por participar en él era cada vez más creciente por los grupos de música folk, que incluso algunos de ellos, se formaban simplemente para optar a participar en cada edición. No obstante cada año la publicidad que se hacía del Festival llegaba a más rincones del país y se publicitaba en periódicos a nivel nacional. Había necesidad de contar historias, de contar las cosas que pasaban en los pueblos, reivindicar y el Festival llegó a convertirse en un Festival protesta. Son tiempos muy complicados para la población española, años de cambios políticos, de dejar atrás una dictadura que censura letras y canciones, de hecho cada grupo que aguardaba a subirse al escenario del Festival tenía que enviar letras y canciones grabadas que previamente pasaban un filtro para ver si eran aptas o no para ser escuchadas.

La fiebre musical y ganas de los más jóvenes cantautores por conocer el romancero palpitan en Daimiel y son numerosos los que musicalizan poemas y hacen versiones del cancionero popular español, es por ello que en la segunda edición participaron quince formaciones, tres más que en la primera y cada una de ellas interpretaba dos canciones que serían valoradas por el Jurado elegido para ello. En el tercer Festival con el fin de dar más repercusión al evento, además del concurso se decide invitar a grupos de renombre con lo que en el año 1975 es Jarcha quien pisa el escenario de un cambiado Teatro Ayala.

Gracias a esta idea, por el Festival Folk “Tablas de Daimiel” han pasado grupos tan relevantes y punteros como “Nuestro Pequeño Mundo” en el año 1.980 y “Nuevo Mester de Juglaría” en 1.984, entre otros muchos.

“50 años de Folk” dan para mucho y en el año 1979 el Festival empieza a celebrarse en la Plaza de Toros de Daimiel debido al gran número de público que asistía a este acontecimiento musical. La polémica estaba servida con el cambio del lugar, pues para muchos perdía el encanto que solo dan los Teatros y además no faltaban las fiambreras entre el público que parecía que iba a pasar una tarde de toros más.

En el año 1981 se añade una novedad muy significativa al Festival y es el logo del mismo ya que el Festival comenzó sin una seña de identidad, con lo que a partir de la novena edición el Festival empieza a identificarse con una guitarra en cuyo interior se aprecian juncos y varios patos como guiño al Parque Nacional. La obra se encargó mediante un concurso de ideas siendo elegido el diseñado por D. Adelaido Bermúdez Díaz.

En el año 1984 el Festival sigue siendo concurso y es la única edición donde el primer premio queda desierto creándose un gran malestar entre la organización, los asistentes y el Jurado. No faltaron las críticas de los unos hacia los otros y el abucheo entre el público que no entendía como se otorgaba el segundo y tercer premio y nadie era merecedor del primero. En el año 1985 gana por primera vez el Festival un grupo Daimieleño: “Bolote” y además de recibir el premio de ese año se lleva el acumulado del año anterior. Quizás este hecho acrecentó más el malestar entre los participantes y al Festival únicamente le quedaría por delante el concurso del año 1986.

Como curiosidad mencionar que el número de premios y su cuantía no siempre fueron igual. De esta forma en los cuatro primeros festivales se concedían cinco premios. En 1.977 se incluye un sexto premio para el grupo o solista de Daimiel que mejor se clasificara y que no hubiera obtenido ninguno de los primeros cinco galardones. En el año 1.984 aumenta la cuantía económica de los premios y se reducen a tres y en el año 1.985 se entregan hasta cuatro premios para terminar en el 1.986 dando tan solo tres. Tanto fue la evolución y el auge del Festival que el primer premio del año 1973 era de 10.000 pesetas y el del año 1985 ascendía a 150.000 pesetas.

En el año 1.987 el festival da un giro radical en la celebración del mismo y abandona el sistema de concurso pasando a ser una muestra de música folk en el que se invita a grupos que traen su música a Daimiel en las distintas ubicaciones donde se ha celebrado iniciándose en el Teatro Ayala, para pasar por la Plaza de toros, la Plaza de España, el recinto ferial y volviendo finalmente a su lugar de origen a partir del año 2.016.

Gracias a este cambio el Festival ha contado con artistas muy conocidos de este género musical como por ejemplo Carlos Núñez en 1997, año que se celebraron las bodas de plata del Festival o Hevia en el año 1999 que llegaba a Daimiel en helicóptero con el fin de poder cumplir el mismo día con dos compromisos.

Son innumerables los recuerdos y datos que acumula este Festival pero por nombrar algunos de ellos decir que el grupo Clavileño ha sido la formación que más veces ha participado en el Festival sumando trece ocasiones y el joven e ilusionado Sandalio Morales ha hecho lo propio como solista llegando a ganar hasta en cinco ocasiones el cuarto premio (1973, 1974, 1978, 1980 y 1981)

Una de las ediciones más curiosas fue la del año 1.998 que se realizó en plena Navidad gracias a la insistencia de Pedro Gómez C. Soriano a las autoridades pertinentes para no perder la edición.

También añadir que a cada Festival acudían como invitadas de lujo la Reina y Damas de las Ferias y Fiestas de la localidad y que durante algunos años fueron obsequiadas, tanto ellas como todas las mujeres asistentes al evento con claveles rojos, idea de Manuel Susmozas, que a su vez se encargaba de elaborar las trabajadas escenografías y decorados del festival.

Algo también muy destacable del Festival Folk “Tablas de Daimiel” ha sido la figura de los presentadores. Diez personas se han puesto al frente de este evento, cinco hombres y cinco mujeres. Ellos han sido Manuel López Francia, María del Carmen Moreno Hernández, Luis Alberto Roncero Rodríguez, Soledad Rodríguez Bobada, Javier Torres, Juan Bautista, Araceli Morago, Javier Delgado, Concha Nieva y Lourdes Espinosa.

En el año 2016 el Festival sigue siendo del Ayuntamiento de Daimiel pero cambia de organizadores y es la Asociación Folklórica Virgen de las Cruces quien toma sus riendas y le devuelve la esencia y raíz a esta cita con la música Folk. Lo reubica a mediados de octubre en el Teatro Ayala con el fin de sacarlo de un recinto ferial poco idóneo para su disfrute y desde ese año se homenajea a personas que han contribuido a que el Festival sea hoy lo que es, apoyándolo y poniéndolo en valor.

Hasta la fecha se ha reconocido a D. Jesús Carabaño García Moreno, promotor del Festival y Concejal de Festejos allá por el año 1973, a D. Manuel García Berlanga en el año 2017 por su trayectoria ininterrumpida en el mundo del Folklore desde los años 40, a D. Luis Alberto Roncero en el año 2018 por ser la persona que más veces ha presentado este Festival, a D. Manuel Susmozas en el año 2019 por ser el decorador oficial y propulsor de novedades del Festival, a D. Juan Pablo Gómez del Pulgar en el año 2020 como funcionario del Ayuntamiento de Daimiel encargado de la organización del Festival durante varias décadas y a D. Manuel Ortega Cejudo en el año 2021, Concejal del Ayuntamiento de Daimiel y Presidente de la Comisión de Festejos en el año 1979 y ser quien decidiera cambiar de ubicación el Festival a la plaza de Toros para dar cabida a más público. En este año 2022, el homenaje se le hará a D. Pedro Gómez C-Soriano por su gran labor y dedicación para sacar adelante este Festival en años muy complicados y dicho galardón será entregado el día 7 de octubre en el transcurso del homenaje al Festival por los 50 años de vida.

En nuestros días el Festival Folk “Tablas de Daimiel” ha ido cogiendo impulso y se ha vuelto a situar como lo que es, una cita cultural importante de la localidad y la provincia como así lo fuera hace décadas y es que cada vez son más grupos los que se interesan por participar en dicho Festival. Para su 50 cumpleaños se ha preparado una amplia programación que se espacia en tres semanas y en la que se podrá disfrutar de la música folk desde diferentes ámbitos, que en definitiva es lo bonito y la única intención del Festival y de los actuales organizadores.

Larga vida al Festival Folk “Tablas de Daimiel” y a por otros 50 años más.

Compartir.

Sobre el autor

Déjanos un comentario, no hay que registrarse