EXPOSICION DE MANUEL MORALEDA

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“La profundidad del proceso artístico” que encabeza el catálogo de la exposición de Manolo Moraleda, es sincera confesión de la evolución de un artista, personaje significado hoy día en el mundo de la cultura en Daimiel.

Toda una vida ligado a la acuarela, da como resultado una amplia manifestación artística expuesta en la sala de exposiciones de la Casa de Cultura de Daimiel.

Por sus obras los reconoceréis. Manuel Moraleda Aldea, de trazo inconfundible, es hoy día un relevante artista con sello daimieleño, muy personal.

Acuarelas, óleos y pirograbados, con la novedad de vinorelas sobre papel, -pinturas elaboradas con taninos residuales de la evaporación del vino-, nos muestra proceso artístico de un peculiar autor, con expresividad original emanada de su ingenio, reflejando en su dilatada y variada obra motivos manchegos familiarmente identificables.

Al igual que con el buen vino, el paso del tiempo logra que  la pintura de Moraleda atraiga y guste más al personal, que degusta a través de los sentidos placeres por medio de pinceles, óleos y taninos, con parada especial en el retrato de su hija elaborado desde el óleo y pan de oro, interpretando el estilo y técnica del pintor austríaco Gustav Klint.

La exposición de Moraleda nos deja regusto con denominación de origen.

Lean a continuación la presentación del propio artista.

Este proyecto surge por la necesidad de querer comunicar después de un largo periodo de tiempo sin exponer, un producto nuevo y original.

PROFUNDIZANDO EN UN PROCESO ARTÍSTICO es un proyecto de 70 obras entre acuarelas, oleos y pirograbados. Busco la realidad interna y escondida, la esencia interna de las cosas, en su naturaleza perenne.

Predominan las acuarelas porque es en este momento la técnica que más intento dominar, seguramente porque es la  más rebelde y caprichosa, pero cuando el tema lo requiere recurro el oleo o pirograbado.

La acuarela requiere continuidad y máxima concentración y cuando consigues conectar con ella, se alcanza el secreto de la creación de una obra impresionante.

Aquí os presento obras donde me recreo en el detalle, pero también las hay que se ejecutan con trazos ligeros y en poco tiempo, dándole un toque de frescura e improvisación. Otras veces, busco la transparencia y la luminosidad del papel para conseguir la máxima brillantez y soltura en la composición que se realiza.

Me interesa el impresionismo que surge a mediados del siglo XIX, caracterizado por su persistente experimentación con la iluminación. Los cuadros impresionistas se constituyen como manchas bastas de colores y para observar los lienzos hay que tomar cierta distancia.

Interpretando a Gustav Klint, se trata de un retrato de mi hija con la técnica empleada por el pintor austriaco autor de cuadros tan famosos como el de EL BESO dando a sus pinturas un estilo original, juvenil y moderno. Empleando para ello el oleo, temple y hojas de pan de oro.

Gustav Klint pertenece al modernismo que surge en Europa durante el llamado  Fin de Sicle y La Belle Époque, expresión que designa el periodo entre 1871 y 1914, es tiempo de optimismo, del refinamiento, del lujo, lo exótico y lo elegante.

En Francia se denomina ART NOUVEAU, se trata de un movimiento artístico y decorativo internacional en todas las artes (arquitectura, hierro, cerámica, cristal, madera, entre otros). En España y en arquitectura destaca Gaudí, en pintura Picasso y en literatura Juan Ramón Jiménez.

EL AUTOR

Manuel Moraleda Aldea

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Sobre el autor

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