ALZHEIMER… UNA BRIZNA DE ESPERANZA.

2

 1,948 visitas,  3 visitas hoy

Hace ya casi once años que empezó a rodar el Centro de Día de Alzheimer de Daimiel, donde trabajo desde sus inicios. Cuando aprobé la plaza como fisioterapeuta, no negaré mi miedo a enfrentarme a esta enfermedad. Alguien, por aquel entonces, me dijo que “era lo más terrible, que privaba al enfermo de toda dignidad como persona”. Fue algo que me impactó, y lo que, en los momentos en los que las fuerzas te flojean, me ha impulsado a continuar con más ganas trabajando y por y para ellos…para conseguir manteniéndoles con la dignidad que cualquier persona se merece. Porque una persona no deja de ser digna por una enfermedad, si no por los hechos que hace conscientemente.

Cuando llega el momento devastador del diagnóstico, el miedo invade a la familia. Y no es para menos… Sabemos aún tan poco, nos han enseñado tan poco a manejarla, la sociedad sabe tan poco… Es tanto el camino por recorrer.
Pero desde hace un tiempo a esta parte se va abriendo esa ventana a la esperanza. De ahí el lema que desde el Centro de Día de Alzheimer de Daimiel se ha lanzado este año para conmemorar el día de esta enfermedad el pasado 21 de septiembre: “Haz que cada mañana la esperanza florezca”.
Porque hay esperanza, y esa es la labor de los profesionales que nos dedicamos a este colectivo. Aún no hay un fármaco o una vacuna que la cure o la prevenga, pero cada vez son más efectivos los tratamientos, el diagnóstico es más precoz y certero (algo fundamental para el correcto tratamiento: no es lo mismo una enfermedad de Alzheimer que una demencia vascular o un deterioro cognitivo asociado a la edad o a otras enfermedades como el Parkinson…).
En un Centro de Día como el que contamos en Daimiel, realizamos las Terapias No Farmacológicas (“Cualquier intervención no química, teóricamente sustentada, focalizada y replicable, realizada sobre el paciente o el cuidador y potencialmente capaz de obtener un beneficio relevante”. (Olazarán et al., 2010)) para todos estos tipos de demencia. Este tipo de intervenciones buscan aliviar los síntomas y mejorar la calidad de vida de las personas afectadas y de sus familias.
Entre ellas destacamos: estimulación cognitiva, reminiscencia, terapia orientada a la realidad, estimulación sensorial, psicomotricidad, gerontogimnasia, actividades de la vida diaria, laborterapia, estimulación a través de la música, etc…; así como los cuidados básicos de alimentación, baño, aseo, toma de constantes vitales o medicación. El equipo se conforma por una Directora-Coordinadora-Trabajadora social, una Terapeuta Ocupacional, una Logopeda, una Fisioterapeuta y tres Auxiliares de Clínica. Para nosotras es muy importante seguir formándonos de forma continuada para asegurarles los mejores tratamientos y cuidados.

Cuando un nuevo usuario llega a nuestro Centro comienza un periodo de adaptación durante el cual todo el equipo valoramos sus capacidades (el Alzheimer “no borra la memoria”, va mermando capacidades) para, a partir de ellas, elaborar un Proyecto de Intervención Individual con unos objetivos y tratamientos individualizados. Así mismo, asesoramos a los familiares y cuidadores en todo lo relacionado con su cuidado: desde cómo manejar mejor las posibles alteraciones conductuales a el uso de ayudas técnicas más adecuadas. Siempre buscamos la implicación de las familias para que exista una continuidad de las terapias en el domicilio, lo que a su vez les da seguridad a las familias.
Me gustaría poner en valor algo que los daimieleños no nos damos cuenta hasta que alguien foráneo nos lo dice, y es el amplio abanico de recursos que en Daimiel contamos tanto para la prevención y tratamiento del Alzheimer, como para el asesoramiento/apoyo a las familias.
A nivel preventivo con los talleres de memoria que se realizan en el Centro de Mayores; con deterioro leve la Unidad de Memoria (también en el Centro de Mayores). Cuando la enfermedad avanza el Centro de Día de Alzheimer, donde además de las plazas de estancias diurnas, este año se han creado las “estancias parciales”, donde pueden ir a realizar las Terapias No Farmacológicas” antes mencionadas por la mañana y regresar a casa a comer. También mencionar, como no, a AFADAL que luchó para que el Ayuntamiento creara todos estos recursos, y su labor al lado de las familias y cuidadores.
También quería agradecer que durante todos estos años las distintas Corporaciones Locales hayan apostado por nosotros, por recursos públicos donde se siga primando la calidad del servicio antes que la “cantidad” de usuarios o la “rentabilidad económica”; y claro está, esperando que, en el futuro, sigan este camino.
Por último, poner una brizna de esperanza en las familias en las que el Alzheimer haya llegado: es un camino largo, una carrera de resistencia; pero no estáis solos, tenéis muchas manos abiertas, muchos hombros en los que apoyaros, muchos recursos y profesionales para ayudaros…

  1. Carmen Treviño Mejía

Fisioterapeuta del Centro de Día Alzheimer del Ayto. de Daimiel
N.º Col COFICAM 88

Compartir.

Sobre el autor

2 comentarios

Déjanos un comentario, no hay que registrarse