BASEMENT BAND, NARANJA Y RITMO

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Agradable “serenata a la luz de la luna” y algo más que buena música nos ofreció la Basement Band en el Patio del Museo Comarcal en la calurosa noche de Julio, pero con un lleno absoluto en los tendidos, con un público que, previo pago de su entrada, disfrutó de lo lindo con los temas interpretados por esta formación daimieleña, que arrastra a fieles seguidores, haciéndoles sentir el espíritu musical de aquellas antiguas bandas de principios del siglo pasado. Se quedó gente sin entrar por falta de localidades.
Al “ritmo de una noche de verano”, nos dieron un paseo por “New York, New York”, acompañados por James Bond y sus conocidos temas sonoros como agente 007, además de prodigarse en composiciones de swing que fueron bailadas allí mismo, a pie de Museo, por la Asociación Swing Ciudad Real, acompañantes de la Basement en sus últimas actuaciones. No faltaron el rock o el mambo, con participación de los presentes con sus rítmicas palmas, creándose buena fusión entre los 17 músicos de la banda           -percusión, cuerda, vientos y voces- y sus seguidores. Carlos Alcázar, líder de la formación, con pinta de bohemio y aires de genio despistado, nos integraba con sus breves alocuciones en las “piezas” a interpretar.

Gran sentido musical, con variados ritmos propios de estas big-bands, que no se prodigan mucho y que subsisten por sus propios medios. Uno de los trompetas, canterano, nos hizo ver la continuidad de la Basement de Daimiel. Enhorabuena a todos ellos y a sus fieles partidarios, muy identificados con la orquesta local, que tras hora y media de concierto y varios “bises” transmitió el mensaje de unos músicos que disfrutan y desean que disfrutemos con ellos, ya que los presentes en el Patio somos todos personas unidas por el hilo conductor e invisible de la música. Quienes estábamos sentados, “tocamos” instrumentos, bailamos, tocamos las palmas y nos sentimos músicos de la Basement de Daimiel, con color naranja, sombrero panameño y camiseta “encorbatada”, todo acorde con el atrezzo característico de la cada vez más asentada banda de Daimiel.
Calor, mucho calor y ovación apoteósica, fuente, sincera y sostenida al menos durante varios minutos, con el respetable puesto en pie y sin deseo de que aquello terminara, incitando a la Basement Band a continuar…, pero lo bueno, si breve, dos veces bueno… Os esperamos, nos os canséis, que tenéis seguidores.
Buena pinta la de esta Basement Band de Daimiel, que ya cuenta con un disco a la venta en el mercado, avalado con  los éxitos obtenidos a través de sus directos. Basement Band, de Daimiel. Con naranja y ritmo.

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