UNA PRESIDENCIA INCOMPETENTE PRIVA DE LA PUERTA GRANDE A LUIS MIGUEL VÁZQUEZ

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Uno del Pueblo

Fotografías: Aitor Ramos

Nos resultó incomprensible como una Presidenta y su asesor negaron la oreja solicitada mayoritariamente por la Plaza de Pozuelo de Calatava tras la muerte del primer Alcurrucén de la tarde a manos de Luis Miguel Vázquez.

Un pinchazo y una media estocada trasera hicieron doblar al primer toro de la corrida de feria de la mencionada población, festejo retransmitido en directo por la televisión de Castilla la Mancha.

El torero de Daimiel se las vio con un bien presentado burel del Sr. Lozano de preciosa capa colorá, propia del hierro de la P. Las verónicas de recibo de Vázquez tuvieron su inconfundible sello, meciendo al toro con templado y cadencioso capote. El respetable ovacionó con fuerza, sintiendo el toreo del diestro daimieleño. Tras escasa pelea en el caballo el cornúpeta blando y mansote, pero noble, quedó a expensas de la muleta de Luis Miguel, que obtuvo tandas a base de su peculiar estilo, toque de clase, estética y calidad, con expresión acentuada en una tanda de naturales “made in Luismi”, rematada con trincherilla de lujo.

Adornos por bajo y suerte suprema culminada con las ya mencionadas entradas, pinchazo y estocada. La no atendida fuerte petición de oreja desde los tendidos, fue compensada por una clamorosa vuelta al ruedo. Increíble la obstinada decisión de una presidencia de justita competencia. Que forma más boba de complicarse la tarde.

Antonio Linares, valiente como él solo, calentó enseguida el ambiente, con toreo tremendista y arriesgado cual nos tiene acostumbrados. Desde la portagayola hasta el buen estoconazo, el de Tomelloso desarrolló su toreo que tanto agrada a su fiel público. La honradez de Linares y sus poses ya clásicas entre la afición, le hace ser querido allá por donde va, dispuesto siempre a darlo todo. Cortó una oreja a cada toro.

El zaragozano Cristiano Torres, nos sorprendió desde el instante inicial. Qué bien torea este joven diestro, de reciente alternativa. La dulzura de su capote recibiendo con una serie de verónicas limpias, nos enganchó desde el primer lance. Muy buenas maneras las de Cristiano, nombre que huele a triunfador.

A destacar una tanda de manoletinas a su segundo, a pies juntos, sin enmendarse, cual estatua. Triunfo completo del maño, dos orejas de cada uno de sus astados. Apunta bien el chaval.

Luis Miguel en su segundo repitió recibo por verónicas pulcras con su marca. Los doblones por bajo con la muleta dieron paso a sendas tandas por el pitón derecho de mucha enjundia. El de Daimiel supo aprovechar el pitón bueno, metiendo a los tendidos en su buena faena. Toreo de personalidad, con naturales y de pecho de gran factura. Tras pinchazo y estocada, dobló el de Lozano, concediendo la sra. presidenta una rápida oreja, dada la desfachatez cometida en el primero de Luis Miguel Vázquez. «Cada quien es hijo de sus obras», escrito está en El Quijote. El toreo de Luis Miguel Vázquez es de sello propio, obra personal que le hará ser recordado, mientras disfrutamos en el presente de su inconfundible concepto. Y con los años precisos…

Entretenido festejo en Pozuelo, con más de media plaza ocupada, destacando los fieles e incombustibles partidarios de Luis Miguel Vázquez desplazados desde Daimiel, que se marcharon decepcionados por la actitud presidencial, si bien satisfechos por la actuación de su torero.

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