DECEPCIONANTE ENCUENTRO DEL FONCAIR DAIMIEL FS ANTE LOS COLISTAS

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Juan Carlos Sánchez-Camacho

FONCAIR DAIMIEL FS  4 – CALERA FS  4

FONCAIR DAIMIEL FS: Alex-Marcos-Vicente-Sergi y Kilalo-cinco incial-Jonás-Espadas-David-Alonso-Pelu-Amín y Miguel Angel.

CALERA FS: Aitor-Cristian-Alvaro-Mario y Alberto-cinco inicial-Jose Carlos-Juan Carlos-César-Abel-Rodrigo y Vasile

ARBITRO PRINCIPAL: Caravaca Troyano

GOLES: 0-1 (16’ César) 1-1 (18’ Kilalo) 2-1 (19’ Jonás) 2-2 (20’ Alberto) 2-3 (22’ Vasile)

 3-3 (26 Jonás) 3-4 (34’ Alvaro) 4-4 (39’ Vicente)

INCIDENCIAS: Encuentro correspondiente a la penúltima jornada liguera de la Tercera División, con la presencia de unos 480 espectadores en las gradas  del Pabellón Municipal.

            Decepcionante, indignante, imperdonable, inverosímil, y así un sinfín de calificativos, se podrían aplicar a lo “sufrido” por parte de la fiel afición daimieleña el pasado sábado en el encuentro en el que el Foncair Daimiel FS afrontaba la posibilidad de llegar a la última jornada liguera fuera de los puestos de descenso y dependiendo, solo y exclusivamente, de si mismo en su visita al UDAF Afanión, del próximo sábado, y por el contrario lo brindado por parte del equipo hacia la numerosa afición fue un encuentro en el que al término del mismo, la parroquia local abandonaba las instalaciones deportivas enfadada y decepcionada con su equipo.

              Y es que al término de este choque, dio la impresión que toda la motivación, todas las ganas y todo el ímpetu y coraje, que se tenían en las alforjas daimileñas, se gastarán una semana antes, en el encuentro ante el Olias Moprisala.

              Con todo lo expuesto, prácticamente está resumido lo que fue el choque ante los colistas del Calera, un equipo el toledano, que solamente poniendo ganas sobre la cancha, ya que calidad la tenía escasa, le valió para rascar un empate ante un equipo que se estaba jugando la vida, a diferencia de los de Calera y Chozas, que matemáticamente descendió hace más de un mes.

              El encuentro desde el comienzo, transcurrió con cierta apatía por parte de nuestros jugadores, y ya en la grada empezaba a palparse esta circunstancia, incluso se pudo escuchar entre los aficionados esa frase tan típica en ocasiones de “van a tener que marcarnos para que espabilemos”. Y esto ocurrió cuando se enfilaba la recta final del primer tiempo, por medio de Cesar, y sí, así fue, esto espoleó a nuestros jugadores, a los cuales les bastó dos arreones para darle la vuelta al marcador, primero por medio de Kilalo, tras excelente asistencia de Jonás, y un minuto más tarde, se cambiaban los papeles y era Kilalo, quién asistiera a Jonas, para que el capitán pusiera el segundo; por tanto, toda incidaba, que el primer tiempo iba a concluir con ventaja de los de casa, pero en el último instante, volvió a aparecer uno de los talones de aquiles de nuestro equipo, a lo largo de la temporada, tras el saque de esquina de los toledanos, balón al segundo palo, entre líneas y Alberto anotaba el segundo gol de los fuera, y los de casa, volvían a encajar el enésimo gol de idéntica factura en lo que va de temporada.

              Todo el público pensaba que el paso por vestuarios iba a servir para cambiar la dinámica anodina y sin chispa de los pupilos de Alberto Fuster, pero nada más lejos de la realidad, conforme transcurría el segundo periodo, el panorama no cambiaba, daba la impresión de que el ultimátum, no iba con los nuestros., y fruto de esa “relajación” llegó el tercero visitante, por medio de Vasile. De nuevo, el verse por detrás en el marcador, pareció espolear algo a los nuestros, y de nuevo Jonás, con un golazo, tras empalmar un saque de esquina, volvía a igualar el encuentro, y de nuevo hacia que la intensidad bajara hasta la mínima expresión en las filas locales.

              Ejemplo claro de esa baja intensidad es que, a falta de más de once minutos, los toledanos sumaban su quinta falta acumulativa, pues bien, de ahí hasta el final, los locales fueron incapaces de rascar  la sexta falta a los colistas.

              Pero quedaba aún el cuarto disgusto para la parroquia local, y eso llegó a falta seis minutos para la conclusión del choque, tras una jugada en la que Alberto fue capaz de robar un balón en su propio campo y, como “Pedro por su casa” fue capaz de llegar hasta la esquina izquierda de la portería local, allí se deshizo con pasmosa facilidad de sus dos oponentes, y sirvió en bandeja para que Alvaro, en el segundo palo, pusiese por delante a los suyos.

              A raíz de esto, si empezó a palparse los nervios y las prisas en los de casa, viendo que se les escapaba el choque, pero lo que no has sido capaz de hacer en tres cuarta partes del choque, rara vez, se es capaz de enmendarlo en el último cuarto del choque. Y aunque Fuster, a falta de menos de tres minutos, decidió jugar de cinco, y Vicente Carnal, con un golazo, hiciese albergar esperanzas de darle la vuelta al luminoso, a falta cincuenta y ocho segundos para la conclusión del choque, esto ya no llegó.

              Empate que prácticamente deja sentenciado al Foncair Daimiel FS, para la pérdida de categoría, ya que viaja a Albacete, para afrontar la última jornada liguera, dependiendo de que fallen dos de sus tres rivales (Racing Alcazar, Infantes FS y Azuqueca FS) circunstancia que parece muy lejana en posibilidades.

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