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José Ignacio García – Muñoz (Queche)
Dícese de aquellos que se identifican como animales, eso sí, no humanos.
Lejos de ser una moda reciente, lo cierto es que hace ya más de una década se tiene noticia de una página creada allá por 2010 en la que se ofrece una guía de lo que es sentirse animal no humano. Parece ser, que es en América Latina; especialmente en Uruguay y Argentina donde más auge ha tomado la cosa
El término se acuña en la biología para referirse a los antiguos marsupiales (theria) y sus ancestros extintos, aunque se ha hecho extensivo a cualquiera que se sienta gallina, comadreja, o leopardo tanto da. Es el concepto transgénero llevado a sus últimas consecuencias.

Me pregunto, si por el hecho de sentirme presidente del gobierno el resto de ciudadanos deberían considerarme presidente del gobierno. O mejor delantero del mundo, si el delirio me llevase a pensar que Messi, Maradona o Pelé, son unos paquetes comparados conmigo.
Verdaderamente la cuestión es peliaguda y plantea muchos interrogantes: ¿cómo se comporta uno si en mitad de la calle se te acerca un tipo a cuatro patas y te ladra moviendo el rabo? ¿Le acaricias la cabeza? ¿Le lanzas una pelota para que te la traiga? ¿O llamas a la perrera para que se lo lleven?
Más inquietante aun, ¿habría que esterilizarlos como a los gatos callejeros para que no se reprodujesen sin control?


Resulta que en la naturaleza especies incompatibles genéticamente no se pueden reproducir. Incluso hay barreras como la famosa de Wallace, que separa la fauna asiática de la de Oceanía que las diferentes especies no se saltan, pero en un caso como el que nos ocupa, ¿cómo podemos impedir que alguien que se sienta una cebra, se reproduzca exitosamente con uno que se sienta león? Imagine el lector lo que haría un bicho con cabeza de león y los cuartos traseros de una cebra…Pues que se estaría todo el día mordiendo el culo a sí mismo.
¡Cosas veredes que farán fablar las piedras! decía el Cantar de Mío Cid que no El Quijote.

En esta España nuestra, y sus últimos confines
Cada vez caben más tontos, tantos como botellines
Hay quien se levanta gato, y se acuesta como perro
Hay quien se siente caballo, y relincha por los cerros
A mí lo que me parece, es que están como cencerros
Hay quienes muy temprano se sienten como borricos
Solo les falta tener, fuchinga de metro y pico
Hay quien vuela como mosca, hay quien salta como rana
Tienen el conocimiento justo, para pasar la mañana
Como monos muchos sienten, ¡De verdad, que no es un bulo!
Y en cuntico que se aburren, ya se están rascando el culo.

Debe de ser una lata, caminar como una rata
Saludarse oliendo el culo, y con el rabo entre las patas
Incluso dirán que es deporte, con sus medallas y todo
De bronce al que más rebuzne. De plata, al que muja como un toro
Y al que se cague en la acera, sin recato ni decoro
Para ese concederemos, una medalla de oro.
Pues anda que no hay diferencia, entre pastar como vaca
Y sentarse donde Neme, a tomarse una ciriaca.
Ya me despido de ustedes, tras esta cavilación
A ver si El Señor se apiada, y nos tiene compasión
Porque al pasico que vamos, nos espera la extinción.
