251 visitas, 1 visitas hoy
Hoy toca pararse un momento y mirar atrás porque “DAIMIEL AL DÍA” cumple ya diez años de vida. Diez años, desde que este diario digital/magazine viera la luz. Diez años informando, creciendo y resistiendo en un entorno nada fácil donde, muchos proyectos por desgracia, se quedan por el camino. Mantener un medio digital durante una década es una auténtica hazaña que habla de constancia, de compromiso y de mucho trabajo silencioso. Son diez años de artículos, de noticias, de opiniones.
Este es un aniversario que no solo celebra el paso del tiempo, sino la solidez de un proyecto que se ha ganado su sitio. Diez años que se dicen pronto, pero que pesan como una vida entera cuando uno piensa en todo lo que hay detrás. Diez años levantando el medio cada día, muchas veces a contracorriente, cuando parecía más fácil tirar la toalla que seguir creyendo. Aquí no ha habido atajos, ha habido horas, cabeza, calle y mucho corazón. Diez años después, el periódico no solo sigue en pie, sino que tiene voz propia, lectores fieles y una manera muy clara de entender y exponer la información. Y si tú estás leyendo esto, también formas parte de esa historia, porque sin quien lee, comparte y comenta, nada de esto tendría sentido.

A lo largo de una década, este periódico ha reunido y ha sido un reflejo vivo en su amplia variedad de artículos escritos por varios autores, todos con un estilo tan cercano y auténtico, que le dan una personalidad única. Lejos de la grandilocuencia, sus páginas recogen miradas sencillas pero honestas sobre la vida cotidiana, la cultura y las inquietudes personales de quienes escriben. Esa diversidad y variedad de artículos y esa naturalidad en el tono de su escritura, han convertido al periódico en un espacio entrañable, donde prima la pasión por contar historias y compartir ideas. Gracias a esa pluralidad de miradas y temas, el periódico se ha consolidado como una voz confiable y enriquecedora para generaciones de lectores, y donde detrás de todo ello, hay llamadas, mensajes, contrastes de fuentes y también dudas.
Aquí, en este momento, hago un punto y aparte para decir que me siento profundamente agradecida por la oportunidad que en su día me dieron de poder formar parte de todo esto y participar con mis pequeños artículos. Gracias a Queche por la confianza que depositó en mí, y a todos los demás por el apoyo y el espacio para crecer y seguir contando historias.

“Daimiel al día”, es un proyecto nacido de la vocación de José Fernández Bermejo Ayuga (Pepe “pa” los amigos) y del generoso y altruista apoyo de Julio de la Flor Ortega. Y aun siendo muchas las personas que han contribuido a su crecimiento, en este décimo aniversario resulta imprescindible destacar a quien ha estado al frente del proyecto desde el primer día: Pepe Ayuga, porque más allá del logotipo, de la cabecera y de cada actualización diaria, ha sido él quien ha sostenido el timón con trabajo, constancia y muchas horas invisibles.
De lo poco que yo conozco a este polifacético daimieleño, sé que a lo largo de su vida ha sido: redactor, editor, presentador, comentarista etc … y que ha cargado con el peso del medio en los momentos buenos, y sobre todo en los difíciles, cuando seguir parecía una locura. Por eso este aniversario no es solo una cifra redonda, es también el reconocimiento a un trabajo constante y profundamente personal a su creador.
Además, están sus artículos, porque escribir escribe mucho. Opina, analiza cuando toca y celebra cuando hay algo que realmente merece la pena ser contado. Sus textos tienen personalidad, se nota que hay alguien detrás, alguien que se implica, que se moja y que no escribe para quedar bien, sino para decir algo de verdad.
Pero Pepe no solo se queda en la trinchera del periodismo escrito, también da la cara como presentador de un programa de televisión, se enfrenta a las cámaras con naturalidad y buen humor, con ese saber estar que no se aprende en manuales, ya que comunicar no es solo hablar, es escuchar, preguntar, provocar reflexión y hacerlo con cercanía… y él en la televisión, muestra esa mezcla de profesionalidad y espontaneidad que engancha, algo que hace que el espectador sienta que está charlando con un amigo en el salón de casa.
Sé que antes de todo esto, trabajaba en una editorial de libros y eso dice mucho de él. Porque estar entre libros es, en el fondo, otra forma de contar historias y de recomendar mundos. Se ve que ahí aprendió a tratar con personas, a escuchar, a convencer sin imponer y a valorar la palabra escrita. Por eso yo creo que no es casualidad que hoy viva rodeado de textos, ideas y relatos…es como si los libros le hubieran marcado el camino.

También hay otra pasión que le acompaña desde siempre: los toros. Los vive con respeto, conocimiento y emoción, no como una pose ni una afición superficial, sino como una tradición que comprende en toda su complejidad, que defiende con argumentos y que analiza con profundidad y criterio. Para Pepe, la tauromaquia es cultura, historia y sentimiento, una herencia viva que forma parte de su manera de mirar el mundo, y que así la transmite.
Y cuando el día afloja un poco, cuando el cierre ya está hecho y la cabeza pide aire, le gusta lo sencillo y auténtico: ir de bares, sentarse tranquilo y tomarse un buen vino. No es solo beber, es compartir la charla sin guion con los amigos, es el comentario de la actualidad, la anécdota del día. En esos momentos también se hace periodismo (aunque no lo parezca), ya que escuchar a la gente, sentir la calle, entender lo que preocupa y lo que ilusiona es, al final, la base de cualquier historia que merezca ser contada.
Ese es Pepe: periodista, comunicador, amante de los toros, escritor, conversador de barra y, sobre todo, un currante incansable de los que creen que la información importa y que contar bien las cosas sigue siendo un oficio necesario. Al final, lo que define a las personas no es solo lo que hacen, sino cómo lo hacen.
Y ya para terminar solamente decir que, diez años dan para mucho, y este diario digital es buena prueba de ello, ya que ha conseguido que este espacio sea mucho más que un medio, que sea un lugar de encuentro para escritores, colaboradores y voces diversas; un hogar donde expresarse, donde las ideas encuentran voz y donde las palabras unen a personas distintas bajo un mismo amor por la escritura.
Enhorabuena a “Daimiel al día” por el camino recorrido y por todo lo bonito que aún está por llegar. Y gracias a todos los lectores por estar ahí cada día. Que este décimo aniversario sea también un punto de partida para seguir creciendo y acompañando a la comunidad muchos años más, con un futuro lleno de historias que contar.
Paki García Velasco Sánchez
