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Ángel Vicente Valiente Sánchez
Voy a dirigirme en esta ocasión a los jóvenes. Puede que me lean pocos. Pero eso es otra historia. En fin, espero que aquellos y aquellas que tengan la bondad de leer este artículo lo encuentren útil. Con esa intención lo he escrito. En el peor de los casos estos jóvenes podrían discrepar de mi forma de ver el asunto. Pero eso no siempre es malo.
Empecemos por el principio. Llegados a cierta edad, los jóvenes deben escoger el camino de su oficio, profesión o vocación. Alguien me puede decir que no siempre se puede escoger. Y es cierto. A veces son las dificultades económicas; otras veces la falta de preparación; otras veces la incertidumbre. A este último caso me voy a dedicar en esta reflexión. Es decir, me dirijo sobre todo a aquellos jóvenes que no tienen en el horizonte un camino claro. Me propongo darles unos cuantos consejos, por si les resultan provechosos. Vamos a ello.
1º) El camino profesional elegido debe servirnos también para pagar la luz, el agua, la hipoteca, etc. Por ejemplo, si te gusta la poesía no puedes dedicarte exclusivamente a eso, porque, como decía Luis Alberto de Cuenca, terminarás pidiendo en los semáforos. Ahora bien, si lo tuyo es ser monje benedictino o camaldulense, este consejo no va contigo.
2º) Si no quieres renegar del oficio o ir de mala gana diariamente a tu trabajo, procura que ese oficio o profesión te guste. Solo así podrás pasar una semana en paz contigo mismo. Ir diariamente al trabajo debe ser una cosa natural y hasta cierto punto
gratificante. Naturalmente a veces, por mucho que te guste tu trabajo, preferirás quedarte en la cama, sobre todo si el día anterior celebraste la victoria de tu equipo hasta las tantas.
3º) Cualquier oficio puede ser gratificante si lo desempeñas con amor y responsabilidad. Del mismo modo, se puede decir, que cualquier oficio (sea el que sea) te puede resultar insoportable si no te gusta nada. No se trata, pienso yo, de tener un oficio muy importante para los demás, sino para ti mismo, que serás el que tengas que llevarlo con alegría o desesperación. Si te gusta lo que haces terminará siendo muy útil a los demás. Eso lo puedes dar por seguro.
4º) A veces resulta difícil saber cuál es tu camino. No se ve con facilidad. Pero eso es una cosa que tienes que averiguar tú. Procura buscar aquello que te resulta más placentero. Hay algunos rasgos que nos indican que estás cerca de tu camino. Por ejemplo, no te quejas tanto de la dificultad de tu oficio.
5º) Aunque sepas muy bien cuál debe ser tu profesión, eso no te evita prepararte con gran esfuerzo e interés. Por lo tanto debes esforzarte para adquirir la mejor formación posible. Y eso desde las primeras etapas de la educación. Cuando tengas cierta edad ya no será posible formarte adecuadamente.
6º) No debes empeñarte en intentar conseguir un oficio para el que no tienes cualidades. Este es un consejo muy importante. Por poner un ejemplo muy claro: no debes intentar ser torero si el toro te provoca un miedo atroz e insuperable. Cada uno de nosotros tenemos una serie de capacidades y otra de incapacidades. Conviene que nos fijemos en las capacidades. De lo contrario lo pasaremos mal.
7º) Lo que esperamos de un profesional es el trabajo bien hecho. Por eso le pagamos. Sea cual sea el oficio, lo que esperamos es una labor correcta, que nos demuestre que el trabajador o trabajadora cumple con su misión. El buen cocinero elabora sus productos con la profesionalidad de quien deja en ellos su buen hacer. Es decir, se toma en serio su labor. Eso se nota necesariamente en el resultado.
8º) Probablemente tienen razón los que afirman que el trabajo no es lo más importante de la vida. Sin embargo, puesto que hemos de pasar mucho tiempo en él, tampoco podemos negar que nos influirá notablemente en nuestra vida. Por lo tanto nos conviene estar medianamente a gusto en él.
9º) En la inmensa mayoría de los trabajos debemos colaborar con otras personas. Este aspecto puede también ser gratificante o incómodo. En cualquier caso procura tratar con respeto y cordialidad a tus compañeros y compañeras de trabajo. Esto ayudará a crear un clima agradable.
